De la nada, se escuchó un crujido, que se hacía cada vez más intenso, hasta parecer un taladro acercándose por la pared. De pronto, un pezado de pared se desmoronó hacia el interior de la galería. Un enorme agujero, oscuro y vaporoso, dacoraba ahora la pared donde Nina había dejado el mensaje. Se acercó a este con cautela, temiendo quedar sepultada bajo algún pedazo de material que había quedado flojo. El ruido no había cesado, solo que ahora parecía más un susurro que un crujido. El causante de ese sonido llegaría sin aviso.
Nina salió despedida hacia atrás, empujada por un chorro de agua brillante, esmeralda. Una corriente constante de este líquido llenó rápidamente toda la sala. Nina podía aguantar la respiración por mucho tiempo, como le había enseñado el shamán. Pero casi se atraganta del asombro, cuando del agujero oscuro comenzaron a salir unas criaturas que nunca antes había visto.
Nina salió despedida hacia atrás, empujada por un chorro de agua brillante, esmeralda. Una corriente constante de este líquido llenó rápidamente toda la sala. Nina podía aguantar la respiración por mucho tiempo, como le había enseñado el shamán. Pero casi se atraganta del asombro, cuando del agujero oscuro comenzaron a salir unas criaturas que nunca antes había visto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario